Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas con la etiqueta Familia

Cuando la niñez es casi borrosa pero también más imborrable

EN TERCERA CLASE Cuando uno es niño y mientras más lo es, cada situación, cada travesura, cada juego pasa a ser, con el curso de los años, un recuerdo vago…Pero la dulzura de la situación no se pierde en ese vago recuerdo. La noción del tiempo y la importancia de las cosas suelen relativizarse cuando uno es pequeño. No sabemos cuando es lunes o viernes, tampoco cuando es sábado o domingo, pero sí detectamos, como en cualquier escenario de familia de clase media y occidental normal, que hay días en que nuestros padres descansan y que suelen ser jornadas más entretenidas que las otras por el sólo hecho de que “papá y mamá están en casa”.

Aquéllas jornadas de la “Intercomunal 24 B”

EN TERCERA CLASE Una veintena de kilómetros y cerca de una hora y tanto de viaje se despachaba esa micro del sistema de transporte ochentero. A fines de esa década visitaba con cierta regularidad a un primo y su familia al final de cada uno de esos traslados…Fue inolvidable. Ser quinceañero tiene una gracia que no tiene quien dobla esa edad o detenta ya muchas décadas en el cuerpo. Es cierto: no se siente el protagonismo propio de quien ya es padre de familia y tiene preocupaciones más serias relacionadas con la salud y la escasez monetaria, prima una esencia al borde del candor más en estado puro, pero está la ventaja de tener muchos sueños, una cantidad de energía impresionante que gastar y cierto sentido de libertad sin la menor noción del peligro (todo lo cual después se pierde fuertemente).