EN TERCERA CLASE Es lógico: la algarabía siempre da paso a lo sereno y a lo calmo cuando las intensidades bajan. Pero es importante: porque las manifestaciones bien intencionadas nos inyectan un espíritu positivo. Creo que ésa es la manera sana de enfrentar este 2013 al que le damos la más cordial bienvenida. Fue un sobrio inicio de año: muy familiar y de abrazos fuertes (como debe ser), pero con una comida sencilla (¿para qué tanta pompa?). Pienso que el 2012 fue de dulce y de agraz: no para mis familias ni para mí, pero sí para el mundo.
Literatura de Gonzalo Figueroa Cea